Vehículos eléctricos y de combustión: Comparativa en costes de mantenimiento

Cuando alguien piensa en cambiar de coche, lo primero que suele mirar es el precio. Es lógico. Pero si lo que queremos es ahorrar de verdad, hay que mirar más allá de la etiqueta del concesionario. Porque una cosa es pagar el coche… y otra muy distinta es mantenerlo. Aquí es donde entra en juego la diferencia entre los vehículos eléctricos y de combustión.

De primeras, los vehículos eléctricos parecen más caros. Pero lo interesante empieza cuando pasan los años. Porque, aunque a muchos les sorprenda, no es lo mismo pasar por el taller con uno que con otro.

¿Qué hay detrás de los vehículos eléctricos y de combustión?

Los coches con motor de combustión tienen un montón de piezas que se mueven, y cada una puede fallar: pistones, filtros, bujías, correas, tubos de escape… Solo con nombrarlos ya cansa. Todos esos componentes requieren revisiones frecuentes, y muchas veces acaban en factura.

En cambio, los eléctricos no tienen casi nada de eso. No llevan embrague, ni necesitan cambios de aceite, ni tienen un sistema de escape que revisar. Esto se traduce, directamente, en menos cosas que se rompen. Y, por tanto, en menos visitas al taller.

Ahora bien, no es que los coches eléctricos sean mágicos. También tienen ruedas, frenos, suspensiones… pero al no haber tanto movimiento mecánico interno, el desgaste es menor y el coste de mantenerlos, también.

El auge del eléctrico en España: datos y contexto

En España, el interés por los vehículos eléctricos no deja de crecer. Aunque aún están lejos de superar a los de combustión en volumen de ventas, su adopción avanza año a año. Según ANFAC, solo en enero de 2025 las matriculaciones de vehículos eléctricos puros aumentaron un 49,1 % respecto al año anterior.

La evolución es clara, aunque todavía hay diferencias según la zona. Si quieres saber más sobre el tema, te compartimos ese análisis sobre la movilidad eléctrica en España, con datos y desafíos reales.

¿Y qué dicen los números?

Más allá de la teoría, hay datos concretos que respaldan la diferencia en costes de mantenimiento entre vehículos eléctricos y de combustión.

Tomemos como ejemplo el Volvo EX40, la versión eléctrica del conocido XC40. La propia marca estima que su mantenimiento resulta considerablemente más económico que el del modelo de gasolina. Solo el contrato oficial de revisiones cuesta bastante menos. La diferencia se amplía con el tiempo, sobre todo si se hacen muchos kilómetros al año.

Algo similar ocurre en flotas más grandes. Hertz, que gestiona miles de coches en todo el mundo, afirmó que mantener sus Tesla les resulta entre un 50 % y un 60 % más barato que sus modelos tradicionales de combustión. Y no es por magia: los coches eléctricos tienen menos piezas, menos desgaste, y menos intervenciones rutinarias.

En modelos más accesibles, como el Renault Zoe, el ahorro también se nota. Según un estudio de Cap HPI, mantenerlo puede costar hasta un 35 % menos que un coche de gasolina del mismo segmento, si se compara durante tres años o unos 100.000 km de uso.

Revisiones: menos veces y más económicas

Un detalle interesante: la frecuencia de mantenimiento. En un coche eléctrico como el XC40 Recharge, por ejemplo, las revisiones se hacen cada dos años. Y cada una cuesta entre 180 y 290 euros.

En cambio, la versión de gasolina pasa por el taller cada año. Y no es solo eso: las revisiones cuestan entre 330 y 650 euros, dependiendo del kilometraje. Al final, cuando sumas todo después de varios años, la diferencia es clara.

El miedo a la batería (y lo que pasa en realidad)

Muchos dudan de los coches eléctricos por la batería. ¿Y si se estropea? ¿Y si hay que cambiarla? Son preguntas normales. Pero lo cierto es que las baterías modernas están diseñadas para aguantar mucho. Algunas superan los 150.000 km sin problema y mantienen un 70 % o más de su capacidad tras ocho años.

Además, la mayoría de los fabricantes las garantizan por ese mismo tiempo. ¿Que cambiarla fuera de garantía cuesta dinero? Sí, pero lo cierto es que no suele hacer falta. No es como cambiar el aceite cada 10.000 kilómetros.

Neumáticos, frenos y algún que otro detalle

Una curiosidad: los eléctricos desgastan más los neumáticos. ¿Por qué? Porque son más pesados y el par motor es inmediato. Las ruedas se desgastan más si se acelera con frecuencia, pero el coste sigue siendo razonable.

En cuanto a los frenos, es justo lo contrario: duran más. Gracias al sistema de frenado regenerativo, muchos conductores hacen más de 100.000 km sin cambiar las pastillas. Un alivio más para el bolsillo.

Eso sí, no todos los talleres están preparados para arreglar eléctricos, aunque cada vez hay más especializados en España.

Entonces, ¿qué conviene más: vehículos eléctricos y de combustión?

Si comparamos lo que cuesta mantener un coche durante años, no hay mucho misterio. Entre los coches eléctricos y de combustión hay grandes diferencias. Los primeros tienen menos averías, menos mantenimiento y menos gasto. A cambio, sí, pagas algo más al principio, pero se compensa rápido.

Y ahora que la red de carga en España está creciendo, ya no es tan complicado usarlos a diario. Si buscas gastar menos a largo plazo y visitar menos el taller, el eléctrico toma ventaja.

¿Listo para dar el paso?

En Ecotech, te ayudamos a encontrar la solución de carga ideal para tu casa, tu empresa o tu proyecto.
Fabricamos en Barcelona y ofrecemos instalación, asesoría y soporte personalizado en todo el país.

Contáctanos y resuelve todas tus dudas
Estás a un clic de empezar a cargar tu vehículo eléctrico con comodidad y confianza.