Potencia a contratar tras la instalación de un cargador

La potencia eléctrica contratada representa un coste fijo que abonamos todos los meses en nuestra factura de luz.

Se mide en kilovatios (kW) y determina el número de aparatos eléctricos y/o electrodomésticos que pueden emplearse de manera simultánea en el inmueble sin que se active el Interruptor de Control de Potencia (ICP), es decir, sin que se produzcan interrupciones en el suministro de luz.

Por tanto, cuanto más aparatos tengan que estar conectados en una la instalación o mayores sean las necesidades de consumo de sus ocupantes, mayor potencia será necesario contratar. Esto definirá el peaje de acceso asignado al punto de suministro y el coste regulado que se aplicará para cubrir los costes generados por el sistema eléctrico.

Si acabas de instalar tu nuevo cargador de coche eléctrico, debes de saber que se van a producir variaciones en el consumo habitual de la vivienda, por ello, a continuación te damos las claves para optimizar la capacidad de esta batería, sin sobrecargar la instalación de tu vivienda.


Potencia instalación coche eléctrico

Potencia eléctrica contratada en función del tipo de carga del vehículo

Para hacernos una idea, la potencia media contratada en los hogares españoles oscila entre los 3,5 y los 4,5 kW, aunque puede variar dependiendo de las necesidades y características de cada vivienda.

Por lo general, este rango de potencia medio debe permitir cargar el coche a diario o cada ciertos días y puede no ser necesario contratar más kilovatios. No obstante, es una opción muy recomendada para poder disfrutar de toda la capacidad que ofrecen las baterías, sobre todo teniendo en cuenta los tipos de carga del vehículo:

  • La carga lenta del vehículo permite una potencia menor a 3,5 kW, que suele ser la de los enchufes domésticos de 10A
  • La carga rápida, por el contrario, requiere de una potencia superior a 3,6 kW para 15A y, hasta 7,5 kW puede llegar a los 32A, y suele usarse por la noche

Cabe destacar que, si disponemos de un cargador inteligente, este modulará su requerimiento de potencia en función de la demanda que esté empleando la vivienda. Esto quiere decir que, aunque no se activara el ICP por sobrepasar el límite de kilovatios de la instalación, se aumentará notablemente el tiempo de carga del vehículo.


Qué potencia se recomienda para un cargador de vehículo eléctrico

Como ya hemos visto, aumentar la potencia contratada permitirá que la carga el vehículo se realice correctamente, que la batería no se dañe y tenga una mayor vida útil, y que el funcionamiento del coche sea óptimo.

La potencia más empleada en viviendas con este tipo de dispositivos de carga, es de 7,5 kW, sin embargo, se recomienda estudiar el caso particular de cada suministro.

Para calcular la potencia contratada existen múltiples estudios online, dónde solo es necesario proporcionar los siguientes datos:

  • Dimensiones del inmueble en (m2)
  • Número de aparatos eléctricos y/o electrodomésticos existentes en la vivienda y la potencia (kW) de cada uno de ellos, incluido el cargador
  • Horarios de consumo de luz de los ocupantes de la casa y cuando se prevé que se va a producir la carga del vehículo

También existe la posibilidad de contratar a un técnico electricista autorizado que se desplace a al inmueble para analizar el estado de la instalación y nos proporcione la potencia necesaria en base a ello.